Es una operación que sirve para reducir el volumen y mejorar la forma de las mamas, cuando son demasiado grandes (macromastia). La operación alivia los síntomas producidos por el peso excesivo de las mamas como dolores en la espalda y el cuello; surcos producidos por las tiras del sostén sobre las clavículas; maceración de la piel en los pliegues que hay debajo de la mamas (surco submamario) y las limitaciones para vestirse y hacer deportes.
Existen muchas técnicas para reducir las mamas, por lo que el cirujano seleccionará la que mejor se adapte a las necesidades individuales de cada paciente, de acuerdo con sus expectativas en relación al tamaño y a la forma; teniendo en cuenta que el objetivo de la cirugía es el mejoramiento de la condición existente y no la perfección, que es difícil o imposible alcanzar.
Generalmente la operación se realiza con anestesia general, dura tres horas o más, dependiendo de la magnitud de la resección, se dejan drenes por unos días y algunos casos requieren internamiento en la clínica. Las técnicas que se usan con mayor frecuencia, dejan cicatrices alrededor de la areola y en la parte inferior de la mama, como una T invertida sobre el surco submamario, por donde se resecan los excesos de piel, tejido adiposo y glándula mamaria; si la areola y el pezón son demasiado grandes, se reducen en la misma operación. La longitud de las cicatrices depende del tamaño de la mama; si la mama no es demasiado grande, es posible hacer la operación a través de una incisión vertical y otra alrededor de la areola. En todos los casos la idea es cambiar mamas grandes, pesadas y caídas, por otras más pequeñas, de mejor forma, que son más bonitas pero a cambio de cicatrices, que son permanentes, bastantes notorias al principio y menos perceptibles con el paso del tiempo.
Después de la cirugía el dolor es moderado y se alivia con analgésicos; las mamas se hinchan (edema) y se moretean (equimosis). La sensibilidad de la areola-pezón inicialmente puede estar disminuida o ausente, pero en la mayoría de los casos regresa después de varias semanas; la habilidad de lactar generalmente se preserva, si después de la reducción queda suficiente cantidad glandular. Debido a que las mamas no son iguales en tamaño y forma antes de la cirugía, esta diferencia puede persistir después de la reducción. Será necesario el uso de un sostén adecuado en forma continua durante las primeras dos semanas después de la cirugía. Las actividades normales se reinician durante la primera semana y los ejercicios físicos o deportes después de dos a tres semanas. En mujeres bien informadas y con expectativas realistas, los resultados son muy satisfactorios.
martes, 8 de enero de 2008
Reducción de mamas (Mamoplastia Reductiva)
Etiquetas: cirugía de pechos
Ginecomastia
Es un término médico derivado del Griego, que significa "mamas como de mujer" y se refiere al aumento anormal del tamaño de una o ambas mamas en el varón durante la pubertad, que es una condición benigna y generalmente pasajera. Cuando la ginecomastia es causada por acumulación de grasa y el tejido glandular no está aumentado, se le llama pseudos-ginecomastia (ginecomastia falsa). Aunque la causa se desconoce en un gran porcentaje de los casos, puede resultar de un desequilibrio hormonal, de un tratamiento con esteroides anabólicos o estrógenos, de un tumor testicular o de la glándula hipófisis o de cirrosis, porque el hígado pierde su capacidad para desactivar estrógenos que circulan en la sangre.
El tratamiento es quirúrgico y el objetivo es eliminar los excesos de tejido glandular, adiposo o ambos, para lograr un tórax más plano y con apariencia masculina. La cirugía se realiza con anestesia local y sedación, en forma ambulatoria y demora hora y media a dos horas. Cuando la ginecomastia es muy grande, demora más, se requiere anestesia general y puede ser necesario el internamiento en la clínica.
Los casos de pseudo-ginecomastia se pueden corregir solo con liposucción, pero en la ginecomastia verdadera, es necesario combinar la resección glandular con la liposucción del tejido adiposo, que se hace a través de una incisión en la parte inferior de la areola. En los raros casos donde ginecomastia es masiva, será necesario además, resecar los excesos de piel, la longitud de las incisiones será mayor y en algunos casos será necesario usar drenes por varios días.
Los riesgos de la cirugía son los mismos que con otras operaciones, pero específicamente se pueden presentar cicatrices malas (hipertróficas o queloides), cambios de pigmentación de la piel y asimetría, que si significativa y persistente, se puede corregir eventualmente en una segunda intervención.
Después de la operación habrá hinchazón (edema), moretones (equimosis), dolor por unos días, que se controla con analgésicos. Será necesario usar compresión elástica continua durante una o dos semanas.
Los resultados definitivos no se ven hasta después de dos o tres meses, cuando desaparece totalmente la hinchazón y las cicatrices pueden demorar más de seis meses en madurar.
Las actividades normales se pueden reanudar gradualmente al día siguiente de la operación y los ejercicios después de dos o tres semanas.
Los resultados son permanentes y muy satisfactorios.
Etiquetas: cirugía de pechos
Aumento de mamas (Mamoplastia aumentativa)
Es una operación para aumentar el tamaño de las mamas cuando son pequeñas (micromastia), reconstruir una mama que ha sido resecada por cáncer, corregir asimetría de las mamas o para recuperar la pérdida de volumen que ocurre después de un embarazo haciendo un levantamiento de las mamas (matopexia) junto con un implante mamario para darles firmeza. El implante (prótesis mamaria) es básicamente un globo de silicona, relleno con suero salino (suero fisiológico), gel de silicona o ambos, que se coloca detrás de la mama (subglandular) o del músculo pectoral (subpectoral o retromuscular). El volumen seleccionado depende de las características anatómicas y los deseos de cada paciente; el cirujano plástico explicará las opciones posibles y recomendará el tipo de prótesis que se debe usar.
Científicamente, no ha sido posible demostrar relación alguna entre el uso de siliconas y la posibilidad de desarrollar cáncer de mama, de enfermedades auto-inmunes, sistémicas o del colágeno; al contrario, estudios recientes indican que las mujeres que tienen implantes rellenos con gel de silicona, tienen 40% menos probabilidades de desarrollar un cáncer al seno, que las que no tienen implantes, pero el motivo se desconoce. En todo caso, la silicona es un material biocompatible muy bien tolerado por el cuerpo de la mujer, porque es un material natural derivado del silicio que después del oxígeno, es el elemento es el más común en la naturaleza y existe en pequeñas proporciones en nuestro cuerpo, en el aire que respiramos, el agua que bebemos, los alimentos que ingerimos y hasta en la leche materna. Los implantes de silicona no alteran la fertilidad, no interfieren con los embarazos o con la capacidad de lactar.
En la mamoplastia de aumento como en cualquier otra cirugía, existen riesgos que son comunes a otras operaciones, pero hay algunas complicaciones son específicas, como la contracción capsular que es la más frecuente y se produce cuando la cápsula fibrosa que normalmente se forma alrededor del implante al cicatrizar, se contrae y la mama se sienta dura al tacto. Para tratar de prevenir esta complicación, inmediatamente después de la operación se indican masajes especiales, pero en algunos casos a pesar de las medidas preventivas, la cápsula se endurece y entonces será necesaria otra operación para resecar parte de la cápsula dura o cambiar el implante. La causa del encapsulamiento no se conoce, pero se sabe que cuando los implantes se colocan detrás del músculo pectoral (retropectoral), la contractura es menos probable, porque el movimiento del músculo evita que la mama se ponga dura y también facilita la mamografía porque empuja el músculo y la glándula mamaria hacia delante, sin que el implante esté en contacto con el tejido glandular, como sucede con los implantes sub-glandulares que puede dificultar la mamografía.
En raras ocasiones se puede formar un hematoma (acumulación de sangre) o puede haber una infección después de la cirugía, pero cuando sucede puede ser necesario retirar el implante temporalmente para erradicar la infección; también pueden presentarse alteraciones pasajeras de la sensibilidad de la piel de la mama, especialmente de la areola-pezón, manifestadas por un incremento o disminución de la sensibilidad, que en muy raras ocasiones pueden ser permanente. La ruptura de un implante mamario es muy infrecuente y generalmente se debe a un traumatismo. Los implantes rellenos con suero salino con el tiempo se desinflan y pierden su volumen; esto se debe a que el rozamiento del implante con los tejidos adyacentes, desgasta la cápsula de silicona, permitiendo la salida del suero salino a través de agujeros microscópicos hacia los tejidos que rodean el implante, que absorben el suero salino sin producir ningún daño, excepto que el implante tendrá que ser reemplazado por uno nuevo.
El implante se puede insertar a través de una incisión en la parte inferior de la areola (peri-areolar), en el pliegue que hay por debajo de la mama (surco submamario) o en la axila, pero en la mayoría de los casos la incisión peri-areolar es superior a las otras, porque facilita la inserción del implante y eventualmente es la más imperceptible. La operación es ambulatoria, demora dos o tres horas y se puede realizar bajo anestesia general combinada con anestesia local.
Después de la operación habrá hinchazón (edema), moretones (equimosis) y dolor, especialmente al mover los brazos, que se controla con analgésicos. Es necesario usar un sostén adecuado en forma continua por dos o tres semanas. Las actividades habituales se pueden reiniciar gradualmente después de tres o cuatro días y los ejercicios físicos o deportes después de tres semanas, sin restricción.
En la mayoría de los casos los resultados son muy satisfactorios, porque la operación mejora mucho la imagen corporal y la autoestima de la paciente; sin embargo, la decisión de aumentar las mamas es algo muy personal y la operación no debe ser realizada para complacer a otras personas.
Etiquetas: cirugía de pechos
viernes, 2 de noviembre de 2007
Mastopexia. Cicatriz en T invertida
Cicatriz en T invertida
En este tipo de operación de cirugía estética para realzar los pechos, se realizan incisiones periareolares y verticales con otra más en el surco submamario. Después de realzar la posición del pecho queda una cicatriz en forma de T invertida (de ahí su nombre).
Deja muchas cicatrices, incluso visibles si se viste con escotes muy sugerentes. Estas cicatrices se producen a costa de reafirmar el pecho sea cual sea el grado de caída. Los resultados en cuanto a realce de pecho son espectaculares, sin embargo las cicatrices son notables.
Cicatriz en L/J
En lugar de realizar la incisión bajo todo el surco mamario, se realiza sólo en una parte. En un pecho queda una cicatriz en forma de L y en el otro en forma de J.
En este caso las cicatrices también son notables. Sin embargo, tiene como punto fuerte que el remodelado de pecho es extraordinario (al igual que con la cicatriz en forma de T invertida) y en este caso, los escotes, pueden llevar generosos.
Entonces, ¿qué tipo de mastopexia es mejor? ¿Cuál me realizará mi cirujano?
Lo mejor que puedes hacer es preguntarle a tu cirujano plástico. Lógicamente, lo primero que se busca en esta operación es el resultado estético, por lo que se va a intentar dejar la menor cicatriz posible. Dependiendo del caso y de las preferencias de tu médico, es posible que te haga un tipo de intervención u otra. Por ello, es necesario que te informes bien y que no dejes de preguntarle cualquier tipo de duda sobre la mastopexia.
Puedes ampliar información sobre mas tipos de cicatrices en este post (cicatriz periareolar y cicatriz vertical).
Etiquetas: cirugía de pechos